miércoles

500 DAYS OF SUMMER



Da la sensación de que los últimos minutos de 500 days of summer fueron impuestos por los productores a punta de pistola. Esa escena final esperanzadora, en la entrevista de trabajo, por tópica y pueril, contradice el tono del resto del metraje, pero tal vez consigue que los espectadores no huyan deprimidos en masa.
La película en conjunto resulta inteligente y digna. Su retrato del amor romántico es, por una vez, realista: termina mal.
El chico es un arquitecto que se siente más cómodo escribiendo frases para tarjetas de felicitación y soñando con tener una pareja de anuncio. Ella es una ninfa postindustrial, aspirante a grandes aventuras y orgasmos narcisistas, siempre consciente de su luz.
Se conocen, se juntan y pronto él quiere permanencia. Ella no. O sea, como la vida misma, donde las relaciones no transitan por campos de flores ni a las orillas del Sena. Se desarrollan más bien por imposturas, egolatrías, finitud y resentimiento.
Él es rechazado y se hunde. Y así se queda. Una de las grandezas de la película es que nos ahorra los lugares comunes que reserva Hollywood para estos casos. No hay reconciliaciones apasionadas bajo la lluvia, ni suena el with or without you mientras el chico camina por la calle justo antes de recuperar a la chica. El kitsch se queda para los inicios de la relación, donde también en la vida nos lo encontramos. Vale que al principio hay algo de “desrealidad” en el proceso amoroso (Barthes), nos vemos distanciados del mundo y salimos a la calle extasiados como lo hace el protagonista tras la primera noche con ella. Pero al final despertamos. Los finales cursis son imperdonables por mantener la farsa inicial ¿alguien puede creerse el final de Pretty Woman?¿o de El Graduado, aquí explícitamente repudiado?
La escena del banco, la que debería ser última, con esa sentencia en boca de ella “sí, pero no contigo”, que sabemos que él recibe como un desagarro que dolerá siempre, termina como terminan las relaciones de pareja en la Realidad, con la revelación de que aquello no existe -o de existir va con otros. La escena del banco es la escena que todos hemos vivido.

martes


El preso que más tiempo lleva recluido en las cárceles españolas no es un sanguinario terrorista ni un pedófilo reincidente, es un hombre que robó un banco el 1976 y no tiene delito de sangre alguno. Su nombre es Miguel Francisco Montes Neiro tiene 59 años y lleva 33 encarcelado. Su delito inicial, el atraco, ha sido redimido con creces hace mucho tiempo. Si sigue reo del Estado es por encadenar faltas disciplinarias, por negar la legitimidad del Poder Judicial. Aquí un desacato, allí un desorden, más allá un quebrantamiento de permiso. El Cotarro puede perdonar que descuartices a un niña, pero nunca que no le rindas pleitesía, que te rías de su autoridad.
Miguel tiene hepatitis, fuertes dolores y un bulto en el cuello que le impide mover la cabeza. No recibe la asistencia médica necesaria. Su hermano cuenta que en el último juicio-farsa para revisar su condena, el abogado ni se presentó y el juez se quedó dormido durante la vista.
Harto de esta situación, Miguel se fugó en Noviembre. Y un mes más tarde, el 11 de Diciembre, fue localizado en Las Gavias y brutalmente apaleado por la policía. Ha vuelto a la cárcel y su situación es aun peor. Además se ha declarado en huelga de hambre. Si nadie hace nada Miguel, que jamás ha hecho daño a nadie, morirá pronto, tras haber pasado más de la mitad de su vida entre rejas.

miércoles


Hay algo indigno en seguir viviendo en la ciudad en la que creciste, en la que permanece tu familia y donde los amigos de cole todavía te reconocen por la calle. Quedarse, conformarse con las raíces heredadas y no construir una vida lejos tiene algo de biografía deficitaria, de fracaso existencial.

Paseando con Jara por San Bernardo me he encontrado con mis padres. En diez años jamás les he hablado de ella. Y Jara todo lo que sabe de mis progenitores es que me aburren. Soy partidario de las distancias. Sin intromisiones, sin que nadie se crea con derecho a opinar.
-Hola
-Hola
-…
-…
-¿Quién es tu amiga?.
-Nadie. Tenemos que irnos. Adiós.
El encuentro duró 7 segundos.
Jara ni me ha pedido explicaciones ni le ha extrañado. Me ha vuelto a decir que soy un salvaje. Pero esta vez sonreía.

martes

INTEGRIDAD


Este fin de semana, en esa Zona Permanentemente Autónoma llamada Colegio Popular de La Prospe, ha acontecido el VII Encuentro del Libro Anarquista. Independientemente de las simpatías que se pueda tener o no con la causa, cualquiera que crea en la capacidad liberadora de la palabra tuvo motivos para disfrutar. Varios intelectuales proletarizados (o proletarios intelectualizados, quién sabe qué los define mejor) dieron charlas de gran calado y nada autocomplacientes ante una audiencia extrañamente amplia (no cabíamos en el recinto) y extrañamente receptiva (no es habitual ver jóvenes españoles aguantando sin rechistar tanta densidad intelectual).
La mayoría de los libros que se podían ver en la Feria era autoeditados o de editoriales marginales. Muchos demostraban erudición y profundidad -más desde luego que algunos manuales universitarios o/y ensayos hiper publicitados. También había fanzines, brillante medio de expresión underground, que creía sepultado con el advenimiento de Internet y que sin embargo mantiene el nivel, por lo que se pudo ver.
En un mundo en que las estrellas culturales se limitan a repetir argumentos vacíos y las luchas políticas han sido deconstruidas, siempre es aleccionados estos encuentros periféricos en los que conocemos personas que continúan en la contienda, sin renunciar ni a la acción ni a la inteligencia. Personas que simplemente no se han vendido.



En Estados Unidos la libertad de expresión en la TV no es unidireccional. Es decir, hay canales demócratas pero también hay canales como la FOX, con presentadores que mantienen posturas conservadoras y apoyan a los republicanos. No pasa nada. Nadie se rasga las vestiduras ni presionan a los dueños de las cadenas hasta que expulsan a estas voces disidentes.
También existen militantes del Partido Verde o radicales independientes que desbordan desde la izquierda el discurso del Partido Demócrata y critican inmisericordemente al sistema económico y los valores nacionales. No se acaba el mundo y la ciudadanía lo respeta.
Aquí hay un ejemplo de ambas posiciones en un mismo programa: O´Reilly, contrario a los derechos de los gays, partidario de la intervención en Iraq, pro-Bush a machacamartillo, invita a su late-show a Michael Moore, su opuesto ideológico. Hay tensión pero dialogan y aunque no se ponen de acuerdo en nada, acaban dándose la mano.
¡Qué grande debe de ser vivir con pluralidad en los medios!

viernes

EN TIERRA DE MAXIMÓN IV



Si el indio es un resultado colonial –como lo demuestra el análisis histórico- entonces su cultural es también colonial, y la explicación de dicha cultura sólo puede hallarse en el estudio de la situación y las funciones desempeñadas por el indio en el régimen colonial.
Severo Martínez Peláez
El indio tal y como lo vemos hoy en Guatemala (y toda Latinoamérica) es resultado de quinientos años de aplastamiento. Sus ropas, sus canciones y cultos están configuramos por el dominio español y luego criollo. Ya no hay un indio prehispánico, todos han sido depurados. Hasta en el menor de sus actos y palabras está presente la Colonia.
Uno de los mayores equívocos eurocéntricos es creer que defender la cultura del indio actual es una manera de rescatar lo que queda de su mundo primigenio. Pero defender la circunstancia del indio en bloque es perpetuar su servidumbre.
El indigenismo es la última canallada que Occidente ha perpetrado contra los indígenas.
Militantes blanquísimos y sofisticados, burgueses bohemios al Lonley Planet pegados, se emocionan ante el folklore indígena, que desde la ropa al baile, de la cocina a sus festividades, no es más que la interiorización de la derrota y la pobreza. Si tanto le gustan a los indigenistas españoles las culturas fosilizadas, que sean coherentes y salgan a la calle vestidos de goyescos, vivan de la aceituna y tiren cabras desde los campanarios.
Quien de verdad quiere a los indígenas defiende para ellos la integración de la vida republicana, adelantos técnicos que mejoren sus cosechas e igualdad de género. Ciudadanía y bienestar a fin de cuentas. Sólo hay que escucharlos, a los más jóvenes sobre todo: esperan ir a la universidad y viajar, no ser objeto fotográfico   para turistas
En Guatemala hoy hay hambruna. Con el 80% de la dieta indígena dependiendo del maíz, si la cosecha no es buena los niños de mueren de hambre. Y la cosecha no es buena en gran parte porque los indígenas cultivan el maíz en las laderas de las montañas como manda la tradición, en pequeñas cantidades y sin buscar otra cosa que la mera supervivencia. Esos maizales queda muy bien en las postales, pero son un desastre. Tendrían que cultivar en llano y en torno a los ríos. Buscar la tecnificación y comercialización, tratar de diversificarse. Dejar, en suma, su “cultura”, tan cara al progreso.
En las comunidades indígenas hace falta tecnología, educación y dinero. No molestos europeos que ven exotismo donde sólo hay subdesarrollo.

sábado


Nicos Poulantzas nació en Grecia en 1936 y se lanzó por una ventana de París en 1979. Discípulo de Louis Althusser, escribió media docena de libros -todos ellos erradicados de las librerías en la actualidad- en las que revitaliza el discurso marxista más volcado a la acción. A él se le debe la teorización de la lucha armada que inspiró a los grupos terroristas europeos de la segunda mitad del siglo XX: la llamada "lógica de las revoluciones", acción-reacción-acción, el estado democrático no es más que la cara amable de la tiranía, mediante ataques selectivos podemos quitarle la máscara, y entonces la resistencia de las masas aumentará y la revolución será inevitable.
Fue muy crítico con los marxistas de salón y la identificación que hacían del Capital y el Estado. Sostenía que no necesariamente eran lo mismo, y que lejos de ser “cosas” definidas e intercambiables, eran entidades mutables, enfrentadas a veces entre sí y con contradicciones internas. También trató de actualizar los conceptos de clase social, burguesía y hegemonía cultural para adaptarlos a la economía keynesiana.
Acabo de leer La crisis de las dictaduras. Portugal, Grecia, España. Explica el cambio simultáneo que dieron las dictaduras primas-hermanas de estos países a las libertades.
En lo que a nosotros concierne, el libro no tiene desperdicio. Fue escrito en 1974, cuando los dictadores de Portugal y Grecia ya habían caído, e incluye a España porque en todo momento da por hecho que el franquismo se acaba y la democracia está de camino.
Es un libro muy desmitificador de la particularidad española y de la Santa Transición; que aquí nos venden como una excepcionalidad en la que caminamos al borde del abismo, pero que nos salvamos gracias de la genialidad política de unos cuantos iluminados. Poulantzas la enmarca dentro de un contexto internacional y económico que la hacían segura y determinada, sin lirismos. No es baladí que pasara en tres países con tantas características comunes y en tan poco tiempo. No hay nada que agradecer a nadie, todo tenía que ver con la coyuntura.

Hay que lamentar que estos análisis históricos y políticos, materialistas, que explican la realidad desde la infraestructura económica, no se trabajen más. Yo es una Historia que sí me creo, la de los recursos, la de los flujos de capitales que configuran países, no la de libertadores y estrategas.

Una Historia que no busca legitimizar al Poder.

lunes

PENSAMIENTO ÚTIL



La claridad es la cortesía del filósofo.
José Ortega y Gasset

Me paso toda la tarde descifrando unas páginas de la Crítica del juicio (1790) de Kant. Al final he recurrido a una guía de lectura y creo que por fin he comprendido la tesis: la belleza es un símbolo de lo que es la moral, ya que sólo podemos intuirla y además no tiene utilidad. Unas tres horas para llegar a esto. De repente me he acordado de mi abuelita, campesina analfabeta de los Cárpatos, que decía cosas mucho más interesantes y además no me hacía perder el tiempo.

Hegel no es mucho mejor, ni cualquier romántico idealista alemán. El hilo de la pedantería y la voluntad de complejidad innecesaria nos lleva hasta Husserl, ya en el siglo XX. Luego se traslada a Francia, donde Derrida y los estructuralistas se encargan de inutilizar definitivamente a la filosofía como medio de comprensión y liberación.

Y aquí, hoy, vemos a nuestros profesores universitarios obnubilados precisamente por esta tradición idealista foránea. Como no saben lo que es trabajar de verdad, tienen muchas y subvencionadas horas para memorizar entelequias absurdas. Lo malo es que luego diseñan programas educativos y obligan a secundarles.

Mientras, el gran legado del pensamiento en español se convierte en curiosidad de hispanistas. Desde la Escuela de Salamanca hasta Ortega existen docenas de autores tan buenos o mejores que equivalentes extranjeros, pero cuya lectura es marginal precisamente por esa costra provinciana y hortera que los silencia desde las instituciones.

Nos dicen que en España no se ha hecho filosofía, sino pensamiento: pues genial, bienvenido sea el pensamiento, precisamente porque tiene vocación práctica frente al onanismo académico de la filosofía. También nos dicen que se mezcla con la literatura. Otro tanto a favor, no sólo se presenta con belleza sino que aspira a llegar a una mayoría de lectores. Las angustias de Unamuno son comprensibles para cualquier lector medio, sin tiempo ni ganas para florituras. Para entender a Heidegger hace falta haber dedicado años de estudios exclusivos a la filosofía. O sea, ser burgués.

Así que redescubramos a los autores nacionales. El 98, la Escuela de Madrid, el Exilio, los grandes del XX... En su empeño por mejorar la cultura nacional rechazaron dirigirse exclusivamente a eruditos. Querían ser entendidos. Ellos nos ayudan a elaborar un discurso vertebrado sobre la realidad y nuestra vida, que es la finalidad del pensar. Necesitamos claridad y ellos la aportan.

miércoles

Soy de la misma opinión que Dante, y no comparto la de Stendhal ni la de Merimée, que decían ser siempre felices: los recuerdos de las cosas felices envenenan la vida, cuando éstas ya no se pueden tener. El amor, por ejemplo.
Paul Léautaud.

Paseando por el centro vi que el TupperWare estaba abierto. A quién buscaba sobre todo era a Lourdes, que servía copas y me ponía los faros. Un día me atreví a intentarlo. Me acerqué, le solté el rollo, y ante mi incredulidad, funcionó. De madrugada me llevó a su ático del Dos de Mayo. No salimos de allí hasta la siguiente noche. Fue glorioso.
Volví a mi casa sintiéndome la hostia en vinagre, bendecido por ser joven y vivir tiempos de promisión.
Un par de días más tarde volví al local. Había pensado en decirle a Lourdes que se viniera al Pantano de San Juan.
Cuando llegué Lourdes me sonrió, pero siguió hablando con el batería de una banda jamaicana. Hablaron y hablaron, cada vez más cerca, y se acabaron liando.
Pensé que no era el momento de sugerir ninguna excursión y volví a casa.
Recuerdo que esta vez lo que pensé es que los profetas de la liberación sexual se guardan bien de advertirnos de todas estas jodiendas.


FIN DE AÑO


No fue mal. Reencuentros con amigos que han vuelto, multitudes, disturbios por la plaza de Sol, y una larga caminata de vuelta a casa.

En España hay dos clases sociales: los que se divierten y los que limpian la mierda de los que se divierten.

Feliz año.

martes

CAMBIOS URBANOS



Parece ser que aquí también tendremos una city propia de ciudad económicamente importante. Se ha aprobado la reconversión de la estación de Chamartín en un distrito financiero con rascacielos y otras instalaciones modernas. Las obras empezarán ya este año. Me he paseado por esa zona siguiendo los planos donde se proyecta construir, he visto las torres que ya existen, y he seguido andando hacia la Ventilla.

Si bien mi antiguo barrio ha mejorado mucho desde que viví allí, el norte de Madrid sigue siendo una especie de postal del los dos países en una misma ciudad de Lenin. En La Ventilla o Tetúan todavía quedan infraviviendas sin agua corriente, plagados de ratas y gente analfabeta que vive bajo el umbral de la pobreza. Y a unos quinientos metros emergen las Cuatro Torres, la Castellana, hoteles de lujo… ese decorado montado para turistas e inversores.

Se supone que al construir un distrito financiero allí, los barrios cercanos pauperizados se reflotarán. Lo dudo, pero es evidente que algo cambiarán. De cualquier manera me ha impresionado saber que gran parte del paisaje de mi adolescencia pronto será demolido. 

(sobre urbanismo es muy recomendable http://urbancidades.wordpress.com)

sábado

LITERATURA Y SUBVERSIÓN (otra noche en el Buko)


La vida reverbera lejos de los media, las universidades y los centros comerciales. Es intensa en la periferia, en las excrecencias de la Alegría. Como en los albergues para personas sin techo, por ejemplo. En uno de ellos trabaja como asistente Juanma Agulles, editando una revista con indigentes y ex presidiarios, a la gresca todos los días con los psicólogos del centro. Vino ayer desde Alicante para presentar su libro Non legor, non legas (Literatura y subversión) en el Bukoswki Club.
Ante no mucha gente, Juanma explicó que los dieciséis capítulos del libro tienen relación con distintas experiencias de su vida. La locura está más o menos presente en todos, también la alienación, la vida en la ciudad y la imposibilidad de ser escritor sin ser un poco indigno.
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Esta mañana, con el dolor de cabeza y el sabor gástrico propios de quien ha alternado por el Buko, he leído el libro y me ha gustado. Algún capítulo es algo flojo pero en general está bien. Tiene incorporado a Foucault y sobre todo no se deja llevar por toda la morralla postmoderna que tanto gusta a los niños progres.
Lo más interesante es, de hecho, su vindicación de Sartre, cuya repentina desaparición de las librerías para dejar hueco a Heidegger, Derrida, Deleuze y demás profetas de la Nada es más que sospechosa. A diferencia de los que decostruyen, relativizan y finalmente justifican el Dominio, Sartre, en su intento de racionalizar la Historia, queda como un adalid de la liberación. Era personalmente un imbécil y políticamente abyecto, pero comparado con lo que vino después vemos al menos no renunció “a conocer el mundo, a desvelar sus mecanismos, a ponerlo patas arriba o prenderle fuego”.
También es memorable el capítulo sobre la literatura de Bukoswki, santo del lugar y escritor no siempre bueno pero poseedor de una visión propia e inimitable (porque no hay nada peor que sus inmitadores). Lo más significativo de Hank, nos dice este libro, es que expresa la necesidad compulsiva de ser escritor. Ya sea en un bar, en el paro, entre el lumpen, Bukoswki siempre quiere escribir. No puede evitarlo aunque deteste la literatura.
Y esto es lo que hay.

viernes

BOLONIA MI PIACE


Cualquiera que se pase en estos momentos por una Universidad española verá cientos de colgajos y pancartas abominando del Plan Bolonia. Los más alarmistas dicen que este plan es el final de la universidad española tal y como la conocemos. Y lo dicen como si fuera algo malo. A mí que la universidad española tal y como hoy la conocemos desaparezca me preocupa tanto como los hábitos reproductivos de las comadrejas albinas. 
La universidad -al menos la Facultad de Filosofía- yace muerta desde hace años. Sus instalaciones podrían reconvertirse residencias para indigentes y algo ganaríamos todos, porque hoy los únicos que sacan algo con ella son todos esos parásitos sociales, esos coprófagos que levantan el puño izquierdo y con el derecho cobran subvención, esos quejicas e inútiles a los que -por abreviar- llamamos profesores universitarios. 
Bolonia es la posibilidad de moverse por Europa y ver cómo viven nuestros coetáneos, son créditos europeos, es la reforma total de la universidad (¿alguien cree realmente que puede ser a peor?) y sobre todo el fin los privilegios de esa casta de intocables ya citados que en la defensa de sus prevendas hacen que nada mejore. No creo que nadie más que ellos deba temer a Bolonia. 

jueves

MIRANDO HACIA ABAJO





¿Qué sucede, Ana?¿Por qué lloras?¿Quién diablos lastimó tu fina sensibilidad de mujer?

Corín Tellado, la autora en español que más ha vendido tras la Biblia y Cervantes, ha muerto ante la indiferencia de los media y los diletantes. Reconozco que nunca pude terminar ninguno de sus libros -y no por su extensión precisamente- pero creo que tenemos que leerla si queremos comprender algo más a los habitantes de las periferias del globo. 

Corín Tellado es como la pornografía, se pude vivir fingiendo que no existe, pero eso no merma su apabullante importancia social.

Como aprendimos con Orwell, la literatura popular tiene mucha más importancia política porque es la que llega a la clase obrera, que vive felizmente refractaria a las exquisiteces gafapastas. Aunque no nos guste, millones de personas (mujeres latinoamericanas principalmente) han llorado, soñado y crecido con la autora asturiana. 

Así que salgamos un poco de nuestra burbuja e intentemos ver qué conmueve a las masas. Yo estoy dispuesto a ver Torrente y a tragarme un partido de fútbol completo –bueno, estoy dispuesto...a intentarlo.

Charlie me dice que después del primer mes de relación con una chica comienza un cambio gradual del que casi no te das cuenta: pasas de ser el amante bandido a convertirte en su asistente social. Al principio Leidi era todo exhuberancia y ternura; cariñosa a la par que complaciente, prometía ser una novia perfecta. Pero poco a poco descubrió en ella cierta melancolía, algo de mal genio, quizá era un tanto caprichosa... Finalmente, justo a las ocho semanas, la mascarada cayó y ya sin tapujos se mostró colérica, depresiva y demandadora voraz. Me explica que hay mañanas en las que ella se despierta y dice que querría estar muerta. O ante cualquier eventualidad que no le gusta empieza a romper cosas. También gasta dinero sin control, sólo habla de sus ex novios y vomita antes de acostarse para que la grasa no ocupe lugar en sus caderas mientras duerme. 
Charlie está planteándose cancelar la boda. Hace un par de días se lo dijo y ella intentó suicidarse con pastillas azules. Los médicos le han pedido a Charlie que sea comprensivo.
Esta mañana le he visto ojeroso y con un pulso de anciano.
-En la que me he metido, tío…
Al no saber que decir le he dado palmaditas en la espalda. 


El hombre es novelista de sí mismo, como también lo son las generaciones. Y ambos relatos son igual de decisivos, ya que al margen de la memoria personal hay una puesta en común de recuerdos que configura el relato generacional. La quinta que nos precede ha fabulado una mixtificación sesentera que la mayoría no vivió, pero que se complace en evocar como propia. La minoría que sí lo vivió adquiere la representación de una mayoría abúlica. Pero hay cierta grandeza en ello, creo yo, ya que implica tener capacidad para avergonzarse. En España el noventa por ciento de los que fueron jóvenes bajo Franco no movió un dedo para cambiar las cosas; sin embargo en la televisión, la escuela y el cine gubernamental nos hablan de unos jóvenes en revuelta permanente. Y el caso es que se lo creen porque más allá de que fueran felices o no, lo cierto es que se perdieron de pleno los tiempos que europeos o americanos vivieron. Pero al menos tienen voluntad de reescribir su pasado, de derribar retroactivamente al Régimen. Así asumen lo que no hicieron en su momento.

sábado


La Provincia tiene un centro histórico retocado con photoshop. Allí dirigen a los turistas para que luego en sus países cuenten que han visto España. Pero España es lo que ellos no ven. La Provincia real donde vive la gente real son ensanches modernos en torno al centro: barriadas de voluntad feísta, bloques de ladrillo con algún árbol seco, graffitis, albañiles mileuristas-y-da-gracias, mercados sin brillo, viudas que arrastran ciática y carrito, bugas tuneados que hacen chunda chunda, bares manolo que abren temprano, cemento y solares abandonados a la especulación, adolescentes pelo pincho con ganas de bronca, bares de copas que abren tarde, niñas embarazadas de otras niñas que se embarazarán de otras niñas, parquecillos grises para botellones y falta de horizonte.

Fui desterrado allí por motivos laborales. Mi función era organizar un poco los cursos de inglés de la filial de nuestra cutrísima academia en La Provincia. Ha sido una semana muy larga. En cuanto me relaciono con gente que no se mueve en mi onda me siento desorientado y no consigo relajarme, resulto desagradable. Los empleados que he tratado eran de allí. Todo el mundo era de allí. Mi conversación era nula. Me limité a darles instrucciones. El primer día me llevaron de copas –en La Provincia no se puede hacer otra cosa- y las profesoras fueron un poco flirteadoras con el chico de Madrid. Me preguntaron que si me había tenido que arrepentir de muchas cosas –lo decían hablando del tema chicas, cómo no- pero yo contesté hierático que sólo me arrepentía de haber vuelto a España. No volvieron a decirme que saliera de copas. En cuanto terminaba la jornada me metía en el único cine de la ciudad. He visto toda la programación. Es todo un contraste ver películas americanas que transcurren en Los Ángeles o Nueva York y salir, ya de noche, a las calles de La Provincia. Deprimente.

He amenazado a mi jefe con dejar el trabajo si me vuelve a enviar fuera. Me ha dicho que vale, que ya le han informado de lo encantador que he sido con los de la filial, que me faltó morderles. Le he dado las gracias por acceder a mi demanda.

domingo

LA LARGA AGONÍA DEL EUROCENTRISMO



Hegel en su Filosofía de la Historia excluye al continente americano de la “Historia” (no piensen que es algo personal por allí, también Oceanía queda fuera). Según le parece al gran genio filosófico, lo que los habitantes del Nuevo Mundo hacen cuando construyen puentes, guerrean o escriben libros es muy digno de respeto pero no es “Historia”, al menos de la que se escribe con mayúsculas. Para él América está en la antehistoria. Sólo actúa como epígono de Europa, que es donde se dirimen las grandes cuestiones humanas. Porque aquí hay estados, y gracias a ellos somos libres y podemos hacer Historia. Allí sólo hay tribus.

viernes


Ortega decía que hay que enfrentarse a los textos como los hebreos a la toma de Jericó: sin ataques directos, circulando lentamente, apretando las curvas cada vez más y, finalmente, llegar al centro, al núcleo, a lo que se nos quiere contar.

Me parece que es muy buena metáfora de lo que es leer en general, pero sobre todo a nuestros amigos en particular. Seguimos sus blogs y les escuchamos en talleres, analizamos con atención sus escritos tratando llegar al desenlace sin precipitarnos, “circulamos“ en torno a ellos esperando un centro luminoso y lleno de ideas fecundas.

Nada más decepcionante que comprobar finalmente que llevamos un rato merodeando en torno a un ombligo.

miércoles

BAROJA Y ORTEGA: DIÁLOGOS EN TORNO A LA NOVELA



Pío Baroja (1872-1956) es de los escritores de la generación del 98 el que más influencia tiene de Nietzsche. Desprecia al cristianismo y toda religión organizada para ensalzar el paganismo; rechaza a la burguesía socialista, a las masas, la democracia, y defiende al hombre de acción, la anarquía y el individualismo como ideales éticos. El dolor es para él la principal característica de la vida, y la lucha entre la fortaleza interior y la misericordia impregna a sus personajes. Existe cierto consenso a la hora de considerarlo uno de los escritores españoles más importantes de todos los tiempos.

José Ortega y Gasset (1883-1955) creció en una familia de periodistas, estudió dos años en Alemania, y muy joven empezó a destacar entre la intelectualidad madrileña. Autor como Baroja de una amplísima obra, es probablemente el filósofo español más importante del siglo XX. Trató muchísimos temas e intentó desarrollarlos con claridad. Uno de los temas que estudió es la teoría literaria.

Como nos cuenta Julio Caro Baroja en Los Baroja ambos fueron muy amigos durante un tiempo. De hecho tío y sobrino iban muchos domingos a comer en casa del filósofo: