lunes

13.4.15



Charlie vuelve a acertar. Dice que las citas con chicas son como entrevistas de trabajo, con preguntas malintencionadas y tramposas, donde nunca sabes cuánta verdad puedes desvelar.  Un estrés innecesario, sentencia.

Cada vez me gusta más quedar con Charlie. Recuerdo hace casi veinte años, cuando trabajábamos en los cines de Manoteras. Se emborrachaba y buscaba pelea de madrugada en bares infectos.

Ahora tiene la serenidad de quien ya mató a sus dragones.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Bueno ,bueno, siempre puede aparecer un cocodrilo en la cocina...
pero si, que lata estar todo el día de exámenes y no tener respeto al profesor,mucho mejor el patio del recreo y jugar a las chapas con beso incluido
que pesadilla ser un producto a la venta, y que valoren precio y caducidad
no puedes poner las reglas y cambiar las preguntas por sonrisas maliciosas de lectura ambigua a ver que pasa