martes


La única poesía legible es la traducida desde otros idiomas. Viene limpia de ruido.


Madrid Río, esas obras imperiales, sin duda habrá dado votos, pero pronto quedará como algo retro y vergonzante. Todo está hecho desquiciando los ángulos y seseando las líneas. O sea, caro. Tras el 2007 ya nadie construye así y no pasará mucho hasta que este histrionismo urbano se perciba como algo caduco. No puede uno jugársela tanto remodelando la ciudad. Dentro de diez años, a más tardar, se querrá reelaborar lo erigido y ya seguramente no habrá dinero para hacerlo.  Tendrían que haber sido más contenidos. Y tal vez haber invertido el sobrante en adecentar los edificios hórridos que pueblan los alerones del Manzanares. Esa modernez fluvial rodeada de bloques cutres e incoloros dan un aire al sector que podríamos etiquetar, por resumir, de hortera.

Leo Reflexiones en torno a la cuestión judía de Jean Paul Sartre.
En el primer plano habla del antisemitismo, pero como todos los textos de calado, realmente perfila rasgos de la condición humana.
Hay fragmentos en donde si cambiamos la palabra “antisemita” por “nacionalista” -o cualquier otra ideología parvularia de las que vacían cerebros- la lectura sigue siendo fluida y coherente.